Para que la empresa obtenga resultados, la persona primero tiene que estar bien
El impacto en el trabajo no aparece por sumar herramientas, métricas o reportes. Aparece cuando la persona está en condiciones reales de sostenerse en su día a día. Y para que eso ocurra, necesita algo básico: un espacio personal, confidencial y sin control, donde pueda sentirse acompañada.
Lo que gana la persona
Un espacio propio, seguro y confidencial, separado de la evaluación y del control de la empresa.
Sentirse escuchada y acompañada por personas reales y contenidos curados, no solo por procesos automáticos.
Herramientas simples para bajar la carga mental, ordenar lo que le pasa y recuperar claridad (audios breves, ejercicios, materiales aplicables).
Más energía, mejor descanso y mayor capacidad para afrontar la jornada laboral y la vida fuera del trabajo.
Menos barreras para acceder a apoyo emocional, sin costos ni fricciones adicionales (sin turnos, sin traslados, sin papeleo).
Lo que gana la empresa
Personas más presentes, con mejor foco y mayor claridad para tomar decisiones, lo que se traduce en más productividad.
Menos errores asociados al agotamiento y a la sobrecarga sostenida, gracias a mejor regulación emocional.
Equipos más estables, con menor desgaste silencioso y menor rotación vinculada al cansancio emocional y al burnout.
Mejores dinámicas de trabajo y vínculos más sanos, porque las personas llegan con más recursos internos.
Información agregada y anónima sobre niveles de tensión y uso de recursos, sin invadir la privacidad individual.
Cuando el acompañamiento empieza por la persona, los resultados en el trabajo dejan de ser una promesa y se vuelven una consecuencia.
El impacto real del bienestar
Distintos estudios internacionales muestran que invertir en salud mental y bienestar emocional no es un gesto “blando”, sino una decisión con retorno medible en productividad, ausentismo y estabilidad de los equipos.
“Por cada 1 dólar que se invierte en salud mental, las empresas pueden recuperar entre 2 y casi 5 dólares.”
Análisis de Deloitte sobre más de 20 estudios encuentra un retorno promedio cercano a 4,7:1 en programas de salud mental y bienestar (productividad, menos ausentismo, menor rotación). Otros informes sitúan el rango típico entre 2:1 y 4:1 según el tipo de iniciativa y su madurez.
“Los programas de apoyo emocional reducen significativamente los días perdidos por salud mental.”
Un estudio sobre un beneficio digital de salud mental muestra 25% menos días de trabajo perdidos y 24% más productividad en quienes acceden al programa. Revisiones de programas de bienestar indican reducciones de 20-25% en ausencias relacionadas con problemas de salud cuando hay apoyo psicológico y herramientas preventivas.
“Equipos con buena salud mental rinden mejor.”
Estudios con programas de bienestar reportan incrementos de alrededor de 20-25% en productividad tras implementar apoyos estructurados de salud mental. Organizaciones que priorizan el bienestar muestran hasta 17% más productividad y 21% más rentabilidad frente a las que no lo hacen.
“Si la persona no siente confidencialidad, no levanta la mano.”
Investigaciones recientes muestran que muchas personas con problemas de salud mental dudan en pedir ayuda o contarlo en el trabajo por miedo a estigma, impacto en su carrera o falta de confianza en la empresa. En entornos percibidos como seguros y de apoyo, la probabilidad de que alguien hable de sus dificultades aumenta de forma significativa, y eso se asocia con menos ausentismo por enfermedad.
En resumen
de retorno. Las empresas recuperan cerca de 4,7 dólares por cada 1 invertido en programas de salud mental.
días perdidos. Un programa digital de salud mental logró 25% menos días de trabajo perdidos.
productividad. Organizaciones que priorizan el bienestar tienen hasta 17% más productividad.
la confidencialidad. En ambientes de apoyo, aumenta la disposición a hablar y disminuyen las ausencias.
SOLTAR vs. Apps típicas de bienestar
No somos otra app más. Somos un modelo de acompañamiento diseñado desde cero.
| Aspecto clave | Apps de bienestar típicas | SOLTAR |
|---|---|---|
| Lugar de la persona | Limitado Usuario de una app más, que tiene que “buscar qué hacer”. | Diferente Persona con un espacio propio, que recibe lo que necesita en cada momento. |
| Relación con la empresa | Dudoso A veces percibida como herramienta de control o check de beneficio. | Claro La empresa financia el espacio, pero no entra: confidencialidad total. |
| Tipo de contenido | Genérico Catálogo amplio, genérico, poco adaptado al contexto cultural y laboral. | Curado Contenidos curados para LATAM, con lenguaje cercano y situaciones reales. |
| Personalización | Básica Recomendaciones basadas en uso general o etiquetas básicas. | Dinámica Selección dinámica según rol, contexto de vida y momento emocional. |
| Carga mental | Alta Muchas opciones, menús infinitos, decisiones extras cuando ya está agotado. | Mínima Pocas decisiones: rutas simples, materiales que llegan en el momento justo. |
| Integración en la vida | Difícil Uso intermitente, difícil de sostener en la rutina real. | Natural Diseñada para entrar en la jornada sin exigir tiempo extra. |
| Acompañamiento | Impersonal Autoservicio, centrado en la app como producto. | Humano Contenidos pensados por personas reales para personas reales. |
| Info para la empresa | Confuso A veces poca claridad o foco en métricas de uso. | Útil Datos agregados y simples sobre tensión y uso, para decisiones de clima. |
SOLTAR no es “otra app de bienestar”
Primero se cuida a la persona (espacio privado, contenidos relevantes, baja carga mental).
Después se ordena el impacto en el trabajo (foco, errores, vínculos, retención).
Y recién ahí se muestran los beneficios organizacionales como consecuencia natural, no como discurso vacío.
